
Seguramente más de uno conocereis una película japonesa llamada "La Maldición". Y también una americana llamada "El Grito". Como también debereis saber, cuentan la misma historia, al igual que pasó con "Abre los ojos" y "Vanilla sky". Pues bien, el nombre internacional (o americano sólamente, que alguien me corrija si me equivoco) que ambas películas recibieron fue "The Grudge".
Fijaos bien: 'Grudge' traducido al mismo tiempo como 'Maldición' y 'Grito'.
Su auténtico significado es: 'Resentimiento, rencilla, odio, rencor, envidia'.
¿Por qué hacen eso? ¿Por qué tratan de confundir a quien por suerte o por desgracia no tiene mucha idea de inglés? Ya basta.
Estamos hartos de la desinformación, el encubrimiento absurdo y la falsedad.
Con esto se pone en evidencia lo que dijo alguien un día:
"Es más real la verdad que nos hacen creer que la verdad auténtica"
Esta mañana, cuando me levanté a las 8 para ir al gimnasio, el día estaba amarillo.
Cuando enciendo el flexo para estudiar con escasa luz solar, las páginas del libro se vuelven amarillas.
Cuando llega el día en el que he de cambiar las sábanas de mi cama, las encuentro amarillentas.
No puedo distinguir el color de los coches por la noche por las farolas amarillas que los alumbran.
En una margarita, por ejemplo, los pétalos blancos se sitúan alrededor del botón amarillo, adorándole.
Los girasoles amarillos siguen con su mirada al sol amarillo, idolatrándole.
Como podéis ver, el amarillo representa lo que no es real, lo que distorsiona la auténtica verdad de las cosas.
Cómo hay quien nos pretende mostrar el mundo con una luz amarilla, ocultándonos su verdadero color.
Cómo el blanco rodea al amarillo, dándole importancia.
Y cómo los amarillos se rigen por jerarquías sectarias.
Mi consejo es: No amarilleéis vuestra mente. El color real de las cosas no es amarillento, sino claro y nítido...
Escuchando "Blackmore's Night - Storm"