
Dia cualquiera. Planes previstos. Te despiertas a la hora justa. Incluso antes, así que te tomas las cosas con tranquilidad: aún te queda una hora.
Te preparas el vaso de leche con colacao (5 minutos)
Te marcas inevitablemente unos solos de guitarra inexistente al ritmo de tu grupo de rock favorito (10 minutos)
Buscas algo decente que ponerte y te vistes (10 minutos)
Te preparas la mochila mientras canturreas canciones de tu grupo de rock favorito. Eso, claro está, te resta concentración (10 minutos)
Te lavas los dientes (5 minutos)
Te pones las lentillas. No obstante, una de ellas se vuelve rebelde y tienes que ponertela una y otra vez. Te quiere dejar ciego (20 minutos)
Te gusta estar guapo y te peinas los pelos casi uno a uno. Además, buscas esa colonia que tanto te gusta, y cuando la encuentras, te la echas (10 minutos)
Miras el reloj y te das cuenta de que te pasas de una hora (10 segundos)
Sales de casa y llegas al instituto que, por suerte, esta a (5 minutos) de ella
Con tiempo de sobra, nos hemos pasado 15 minutos. Otras veces, incluso con menos tiempo, hemos hecho todo y apenas nos han sobrado unos segundos.
¿Por qué Cronos, el dios del tiempo, es tan cruel con nosotros? Si no es por que las lentillas no quieren entrar, es un apretón, o el despertador que deja de funcionar mientras duermes, o tu madre que te manda a comprar aun sabiendo que no tienes tiempo, pero ella te dice
"aún te queda una hora para irte...", o la televisión, que ha repuesto esa serie que veias antes y te encantaba, y claro, te quedas a verla...
¿Ley de Murphy? No. El principio de la ley de Murphy es
Si algo puede o no salir mal, saldrá mal. En este caso, es un ataque en toda regla hacia el mundo físico perpetrado por, como ya he dicho antes, el dios del tiempo.
¿Mala suerte? Tampoco. Es imposible que se tenga siempre tan mala suerte. Es más, si fuera eso, todos seríamos gafes, todos consideraríamos gafes a los demás, todos nos alejaríamos de todos y todos nos habríamos extinguido hace tiempo, debido a que las relaciones sociales no se promoverían, y como consecuencia, las sexuales tampoco, y como consecuencia, no habría procreación. Llegados a este punto, quien no estuviese muerto sería un pobre anciano desvalido al que no quieren ni tocar los médicos (que, por otro lado tampoco los habría muy jóvenes, que digamos) para no contagiarse la mala suerte, una enfermedad sin cura conocida por el momento y es casi tan letal como la peste.
¿Y entonces, cómo permite Cronos que haya gente que llega a tiempo a todos los sitios? Esa gente, indudablemente, son sus lameculos*...
Escuchando "Blackmore's Night - Way to Mandalay"
*
Si eres uno de ellos, no te tomes en serio este texto