
Hoy, y sólo por esta vez (aunque si se vuelve a dar el caso, reincidiré), escribiré sobre mí, dejando de lado algunos temas que tenía pensado desarrollar.
Antes que nada, quisiera pedir perdón a los asiduos, que aunque no son muchos, tampoco son pocos, por haber tardado tanto en postear. Aquí explico las razones.
El miércoles 9 de marzo a las 21.15h tuve el último examen de evaluación. No podía permitirme más suspensos de los que ya tenía. En fin, que lo hago, me vuelvo a casa, ceno, me vicio, me acuesto y se acabó. Los próximos dos días fueron cruciales para el desarrollo de lo que iba a ser el fin de semana, ya que tenía un examen de Primeros Auxilios por la Cruz Roja el sábado y el domingo. El jueves me enteré de que al día siguiente tendría un examen de Matemáticas. Como debía sacar un 10 para poder aprobar, y aún así no me llegaba la media al 5, lo dejé. Así que esos dos días se me ocurre la maravillosa idea de jugar al San Andreas. Entre medias, pienso en escribir otro post, pero decido esperar por si se me ocurren nuevas ideas.
Llega el sábado. El día anterior me fuí de fiesta y me acosté a las 2 de la madrugada. Eso está bien, si no fuera porque al día siguiente debía levantarme a las 7 de la mañana, para tener una hora y media para prepararme, y salir a la Cruz Roja en bici. Podría ir en moto, pero prefiero la bici. Es bueno hacer deporte de vez en cuando. Así que voy desde Benito Pérez Galdós hasta la avenida de Novelda. Quien viva en Alicante, sabrá que es una cuesta recta de 300-400 metros con un desnivel del 15-20%. Empezamos bien el día.
La clase anterior al examen teórico fue muy entretenida. Nos hicimos un grupillo de 3 y empezamos a probar los walkies, mandandonos mensajes entre nosotros, hablando chorradas, etc...
Luego, a las 16.30h del mismo día, tenía lugar el examen teórico. Otra vez a subir en bici. Nos hicieron venir media hora antes para pasar todas las fotos que se sacaron durante el curso. Muy relajante (aunque me he dado cuenta de que tengo un ojo más cerrado que el otro). Pero vaya examen teórico. ¡Tres horas sentado en una silla contándole todo lo que supiera sobre heridas, infartos, quemaduras, hemorragias, partos, etc!
Y después, RCP (Reanimación Cardio-Pulmonar). Eso ya resultó más fácil, excepto que se me olvidó comprobar las constantes vitales al principio. No es un fallo muy grave, pero fastidia saberlo una vez lo has hecho.
Durante todo ese día estuve bostezando en intentando no sucumbir al sueño provocado por haber dormido unas escasas 5 horas, por haberme pedaleado 2 veces el trayecto (sí, 2, porque la vuelta es cuesta abajo, y no hace falta darle). Lo bueno del día, que al volver por la mañana ví una persecución Policía vs Top Manta. Cuando llegué a casa por la tarde (20.30), casi no podía sostenerme en pie. Así que me senté y me puse la Play 2. Me llama un colega para irnos de fiesta y yo le dije: "Sí, nos vamos con tu madre..." Cené, mi gato se comió una crujiente lagartija en mi presencia, traté de estudiar para el práctico del domingo (aunque al final solo repasé) y me acosté a la 1 de la madrugada...
Llega el domingo. Nuevamente a levantarme a las 7 de la mañana. La esperanza que me anima: se acaba el curso que ha durado 5 fines de semana de madrugones. Otra vez toca subirme a la Cruz Roja en bici. Debo estar allí a las 9.25, pero llego a las 9.15, por si acaso. Me quedo con mis compañeros, a la mitad de los cuales probablemente no veré más, esperando que me llegue el turno del examen práctico, mientras otros salen de él. Todos tienen infartos o ataques epilépticos que resolver. Yo pienso "ah, eso es fácil". Y lo es. Pero a la profesora le da el puntazo de ponerme una hemorragia. Sabía controlar la situación, pero surgen complicaciones: la herida no deja de sangrar, el brazo se duerme, la víctima queda inconsciente... Demasiadas situaciones para mi mente. La profesora, ante todo eso, como si fuese a un funeral. Y al final, el pobre hombre se desangró y yo no pasé la prueba.
En abril encontraré caras nuevas en el próximo curso de Primeros Auxilios...
En definitiva, que he estado demasiado hecho polvo como para ponerme a escribir posts de reflexión, afeitarme mi barba de dos semanas o arreglarme el pelo. Es más, ahora mismo tengo un cuerpo que no me pide ni tumbarme en el sofá. Tengo que pasar a control manual. Y mañana, lunes...
Escuchando "
Guns'n'Roses -
Nightrain"