
No sé realmente sobre qué escribir. No voy a contar mi vida. Hay muchos blogs que tratan de eso ya. No critico a quien lo haga. De hecho, conozco gente que lo hace y me cae bien. Pero no seré yo quien siga sus pasos.
Hoy en día existen muchas cosas que admirar. Una de ellas es el anime. Y en una parte de él están los fansubs (quien no los conozca, son grupos de gente que subtitulan desinteresadamente series o películas, generalmente japonesas, en español). De estos grupos han salido grandes historias gracias a un gran trabajo de traducción y sincronización. Pero no me andaré por las ramas.
Ejemplo 1:Una de estas series, muy conocida por muchos es, como habréis adivinado los entendidos, Naruto.
Caso 1: “¡Qué bien, me gusta Naruto, está de moda! Voy a ponerme NaRuTo de nick, seré el mejor. Y de avatar, también. Me compraré una cinta de Naruto, una camiseta de Naruto y todos los comics que encuentre de Naruto.”
(Qué bien, otro que pretende ser el mejor, pero sólo consigue ser un clon)
Caso 2: “Naruto está, bien, pero ser Naruto está ya muy visto. Yo seré Rock Lee, o Gaara, que también está bien. No necesito cómics, me basta con ver la serie. La cinta, estaría bien tenerla como colección, pero dudo mucho que me la ponga para salir a la calle.”
(Alguien que decide por sí mismo y se aleja de la monotonía de ser siempre el protagonista)
Ejemplo 2:Otra serie de mucha menor duración pero, para mi gusto, de mejor calidad (aquí, los “naruteros” me querrán matar) es Beck. Trata sobre los comienzos de un grupo de rock.
Caso 1: “Oh, Maho es hermosa. La quiero. Voy a intentar que todo el mundo lo sepa, tal vez algún día se me aparezca ante mí alguien como ella.”
(Qué pocas luces tienes enamorándote de un dibujo animado del cual 10 millones de personas más también han caído ante sus encantos)
Caso 2: “Maho está bien. Es guapa, pero sólo es la musa del protagonista, que por cierto es un poco torpe. No sé, me gusta cómo se ha adaptado el batería, siendo un don nadie, ha sido escogido para el grupo”
(Alguien que no repite lo mismo que otros tantos millones de personas, sino que escoge su propio criterio)
Ejemplo 3:Vamos ahora con los videojuegos. En este caso, la saga Resident Evil.
Caso 1: “Buah, el Resident Evil 4 se sale. Unos gráficos impresionantes, da más lugar a la acción, es más de varios estilos de juego. Los otros son una chapuza, no sé por qué me molesté siquiera en probarlos. El 4 es el definitivo.”
(Renuncias a una buena historia por adquirir algo bonito y jugable)
Caso 2: “El Resident Evil 4 se sale. Unos gráficos impresionantes, da más lugar a la acción, es más de varios estilos de juego. Me alegra que continúen la saga con la que tanto he disfrutado con algo tan bueno.”
(Eres más freaky que el caso 1, pero no desechas tus principios, sino que aceptas lo nuevo como algo más, y no algo único)
Ejemplo 4:Cambiemos. Hablemos ahora de música. Esta vez, de Enrique Bunbury.
Caso 1: “Tío, Bunbury es buenísimo. Héroes del Silencio es antiguo, ya no existe, así que no me rayes con su historia, anda”
(Claro ejemplo de consumismo conformista)
Caso 2: “Bunbury no está mal, pero sinceramente, lo prefería en Héroes del Silencio que ahora en solitario”
(Amante de los clásicos. Yo, uno de ellos)
Caso 3: “¡¡Uooh!! Bunbury es lo mejor. Voy a conseguir toda su discografía desde Héroes del Silencio. Seguro que es igual de bueno que esto”
(Freaky, pero freaky freaky)
Caso 4: “No me gusta Bunbury. Nunca me ha gustado”
(Es tu decisión...)
Ninguno de estos ejemplos son basados en conversaciones reales, sino desarrollados en mi fabulosa mente de genio.Escuchando “
Tierra Santa –
Indomable”