Pretendía actualizar dos días antes, pero un bajón causado por cierta persona me lo impidió. Desde enfrente de mi ordenador en el momento en que escribo estas líneas, pido perdón por el retraso...En toda película, novela o serie de dibujos animados (generalmente de acción, terror y en ocasiones, de amor) existen, aparte de los inevitables héroes protagonistas, los malvados villanos. En este post procederemos a analizarlos minuciosamente.
La pregunta clave es “¿Qué lleva a los malos volverse así?”
Tres razones: Dinero, Venganza o Sed de sangre.
Sus metas vienen implícitas en sus orígenes, obviamente.
Los villanos suelen poseer grandes cantidades de dinero, que invierten en lujosas mansiones, grandes cantidades de armas o sofisticados artefactos, según el caso, pero hay algo en común en las inversiones económicas de todos los malos: el reclutamiento de hombres.
El ejército del que disponen generalmente es numeroso, lo cual es inversamente proporcional a la inteligencia que posee. Estos hombres son capaces de darlo todo por su jefe, hasta la vida si es preciso en muchos casos. Tienen un valor de acero, ya que no dudan en exponerse a las armas de sus enemigos si con ello logran acabar con ellos. Desgraciadamente, perecen en el intento. Hay que destacar que la puntería que poseen es desastrosa: acertarán a todo el escenario excepto al héroe, y tienen la mala suerte de que si llegan a tenerlo a una distancia lo suficientemente corta como para no fallar, sus armas se encasquillarán o se quedarán sin munición.
Pero claro, esta gente no tan lista no puede moverse organizadamente por sí sola, así que son dirigidos por un oficial de mayor rango que ellos, pero de inferior al del jefe, por supuesto. Este ser posee sangre fría, siendo capaz de cometer terribles atrocidades, ya sea con algún civil inocente o incluso con alguno de sus hombres. Debe hacerse respetar a cualquier precio. Tiene grandes conocimientos sobre armas, electrónica y artes marciales. También posee una excelente puntería, pero casi siempre prefiere demostrar su valor en combate cuerpo a cuerpo, con o sin armas. Generalmente muere poco antes que su jefe, y en ocasiones posee algún vínculo sentimental con él.
Y llegamos al pez gordo. Sus fines, su plan para conseguirlos y su forma de hablar hacen de él un personaje despreciable. Posee las mismas cualidades que su oficial (aunque puede tener más de uno, pero los casos son contables), pero aún más sofisticadas. Conoce todos los estilos de lucha cuerpo a cuerpo, su conocimiento sobre armas y su capacidad de acceso a ellas hacen pensar que o bien se crió en alguna armería o bien posee parte de la industria armamentística. Su inteligencia es brutal, y es capaz de preparar una emboscada en poco tiempo, sin contar la habilidad de que dispone de recolocar inmediatamente a sus hombres cuando la situación lo requiere.
En ocasiones puede apresar al héroe, y no acaba con él bien para poder negociar, bien por orgullo. En este último caso, lo que pretende es arrebatarle la vida de forma lenta y dolorosa, cuando no alargar su agonía ante una muerte rápida.
Casi nunca acertarán al bueno a distancia, hiriéndole simplemente cuando lo logran.
Finalmente, siempre lucharán cuerpo a cuerpo con el héroe casi al final, fracasando sus planes de conquista, de riqueza o de destrucción. Hay ocasiones en las que consiguen la venganza, pero son escasas las veces que ocurre.
Estos son los rasgos más comunes de los villanos. Seguramente me habré dejado algunas cosas en el tintero, pero no soy el héroe que esperabais...
Escuchando “
Three Days Grace -
I Hate Everything About You”