
Dicen que el aleteo de una mariposa puede acarrear un huracán en la otra mitad del mundo. La teoría del caos, creo.
Tal vez sea exagerado lo del huracán, pero cada vez empiezo a estar más seguro de que dicha teoría es cierta, y que tarde o temprano pasará a ser una ley.
Contaré un trozo de mi vida socorrista para corroborar mis palabras:
Domingo, 6 de Junio de 2005:
A las 8 de la mañana debíamos estar en Bravo 0 (la base de Alicante) para realizar un servicio preventivo en Elda, en los Moros y Cristianos, hasta las 8 de la tarde. El día fue bastante tranquilo. Presentaré a seis personajes importantes en esta historia:
Pablo, amigo del instituto y compañero de Cruz Roja
Esther, amiga del curso de PPAA y compañera de Cruz Roja
Miguel, responsable de nuestra dotación y conductor del Tango (vehículo de transporte)
Marcial, compañero de Cruz Roja, venía en la dotación que nos sutituiría más adelante
Arturo, lo mismo que Marcial
Claudio, lo mismo que Arturo y Marcial
Al comienzo del día, nos dividimos en dos grupos. Pablo conmigo y Miguel con Esther. Debíamos supervisar la ofrenda de flores que hacían allí, y más tarde, una mascletá (aunque por la calidad y duración de ésta, más bien diría que fue una traca). Para el servicio de mañana me dejaron un pinganillo para que lo conectara al walkie.
El turno de mañana terminó sin incidentes.
Regresamos a Bravo 34.1 (la base de Elda), comimos, nos relajamos y sobre las 15:30 llegó la dotación que nos sustituiría en nuestro servicio para cuando lo termináramos. Entonces conocí a Arturo y a Claudio. A Marcial ya le conocía de otras veces. Claudio y Arturo me cayeron mejor de lo que esperaba, y estuvimos de cachondeo en cuanto terminó el partido de Nadal.
A las 7 de la tarde partíamos al segundo servicio del día en Elda: supervisar un desfile; y nos dieron una bolsa de bocadillos y agua para alimentarnos, supuestamente todos de jamón con tomate, y la guardamos en el Tango.
Sin problemas hasta las 8, cuando íbamos a irnos. El grupo Alfa X.X nos dijo que avisásemos cuando nos fuéramos. Nos quedamos en el vehículo comiendonos nuestros bocatas, y yo dije de esperar a comer para irnos, porque me mareo si como en un coche en un viaje largo, a menos que tenga mucha hambre, que entonces no la tenía. Esther decidió irse a ver el desfile mientras comía, y Marcial se quedó con nosotros. Todos tenían bocadillo de jamón con tomate, pero ya no quedaban. Sólamente había de chorizo y de salchichón. Me gusta, pero yo quería de jamón con tomate, así que no comí.
Cuando todos llevaban alrededor de la mitad de su bocata, a mí se me ocurrió la genial idea de gastar una broma por radio. A pesar de que por radio se debe tener la máxima disciplina y seriedad, y animado por Pablo, comencé:
"Alfa X.X, Alfa X.X de Tango X.X"
"Adelante"
"Le comunico que nos disponemos a partir hacia Bravo 0, Marcial se viene con nosotros y Esther le sustituye"
"Tango X.X, repita comunicado"Pablo me dijo que lo repitiese, y él y Marcial estaban partiéndose de risa.
Miguel comentaba: "Ya verás el cabreo que va a coger Esther". Y yo repetí.
"Le comunico que nos disponemos a partir hacia Bravo 0, Marcial se viene con nosotros y Esther le sustituye"
"Negativo. ¿Eso de quién ha sido decisión?"
"No es en serio. Simplemente que venga Esther, que nos vamos"
"(Locución ininteligible, tal vez por interferencias, por ruido o por lo nervioso que estaba)"Mi propósito era que ese comunicado lo escuchara Esther, para picarla, viniera corriendo y nos riéramos un rato. Pero no fue así.
Vino un escuadrón formado por Esther, Arturo y Claudio. Estos dos últimos se cabrearon sobremanera, y me empezaron a decir que no estábamos nosotros solos, había gente de Monóvar, de Aspe, de Petrer, de Novelda, que la radio no podía estar ocupada con tonterías, que las demás ambulancias tenían el mismo canal que nosotros, y que eso suponía un telefonazo a Alicante para responsabilizarla del incidente.
A todo esto, el responsable de mi dotación se derresponsabilizó diciendo que no sabía nada (aunque le caerá a él el paquete más gordo).
Al final, a la vuelta, el responsable iba con el Tango a 140 por la autovía "porque estaba cabreado". Fue de los pocos momentos de mi vida en los que creí que iba a matarme.
Hasta aquí la historia. Ahora bien, ¿de quién fue la culpa?
a) Mía, por haber hecho eso
b) De Pablo, por incitarme a hacerlo
c) De Esther, por comerse el bocadillo viendo el desfile.
d) De Marcial, por comerse el bocadillo con nosotros.
e) De Miguel, por no impedir que dijera nada.
f) De los que hicieron los bocadillos. Si hubiera habido uno de jamón, me lo habría comido. Mientras como, no pienso.
g) De los que hicieron los bocadillos. Si no los hubieran hecho, nos hubieramos ido directamente.
h) De Pablo, Esther y mía, por haber aceptado ir al servicio de Elda.
i) Mía, por haber ido a la reunión del viernes donde cogí el servicio.
j) De Pablo, por haberme invitado a hacerme socorrista.
k) Mía, por repetir 1º de Bachiller y haber conocido a Pablo.
Como veis, un pequeño acto puede desencadenar miles de cosas. En el momento en que una de las opciones de arriba no se hubiera cumplido, todo esto no habría pasado. Por esto es por lo que las tres leyes de la física en las que me baso ahora son la ley de Murphy, la teoría de la relatividad y la LEY del caos...
*Por seguridad, los nombres que aparecen en esta historia son diferentes a la realidad.Escuchando "
Story Of The Year -
And The Hero Will Drown"