
Había esperado tanto ese momento, y estaba tan preparado que creía que saldría perfecto. Fue un poco lioso colocar los “enchufes”, e hicimos varias pruebas antes de comenzar. Tras un largo tiempo de discusión sobre si lo haríamos o no, finalmente lo hicimos, aunque no tan bien como esperábamos: grabamos nuestro primer programa de radio.
Pensé que la clave del éxito era la improvisación, y el guión, lo más corto posible. Es decir, en Anda Ya, No Somos Nadie, Atrévete, etc... se ponen a hablar entre ellos y alguna que otra vez sueltas una sonrisa, pero lo que sentí cuando me escuché fue pura vergüenza. Si me reía, era de mí y de mi colega. Sin embargo, hemos sacado algo bueno de esto, la recopilación de fallos y su eliminación.
En fin, ya estaba grabado. Nos costó una tarde entera y una pizza barbacoa (estaba buena, pero no la recomiendo en cantidades industriales). Llegó el momento de emitir el domingo a las 19:00. Monitoreando los oyentes vi que habían 0 personas escuchando. Puse música mientras tanto. Pasaron 15 minutos y seguía sin entrar nadie. Emití, y nadie entró. Me encontraba solo escuchando 3 estúpidas conversaciones que me daban arcadas. Finalmente, tres personas lo han escuchado por ahora, pero por emisión privada, es decir, a una hora concertada.
Hemos hecho un parón de 2 semanas, ya que esta semana, el colega se pira a jugar al tenis, y la semana que viene, me voy de viaje (ciertas personas saben a donde), pero la siguiente, en lugar de hacer un programa nuevo, haremos un remake del primero, es decir, una visión de cómo estaba concebido, y cómo no llegó a ser. Y tal vez tengamos una voz femenina, que siempre queda bien.
(
¿Dije que no volvería a escribir? Mentí)
Escuchando “
Guns’n’Roses -
Sweet Child O’Mine”