
El otro día, harto de jugar al Heroes 3 en mi viejo ordenador (el IBM de 600 mHz), me puse a ojear mi vieja carpeta "Mis (viejos) documentos", y encontré este texto que no recuerdo muy bien de dónde lo saqué, y he decidido publicarlo. Es lo que tanto tiempo he querido decir a ciertas personas, pero no encontraba las palabras:
"En un anuncio de la tele, una madre dice que, desde que su hijo saca buenas notas, se siente “orgullosa de él”. Vamos, que los jóvenes que no sacan buenas notas, son una vergüenza social.
Hace tiempo, se anunciaba también una colección de fascículos de caza. Las mejores maneras de asesinar animales y los calendarios completos de vedas. Las vedas, para quien no lo sepa, son los espacios temporales en los que es legal asesinar animales. El resto del año, los animales merecen vivir.
¡Ah! Y fascículos coleccionables sobre armamento militar, para que la gente esté bien informada sobre dónde encontrar armas, cómo son y cómo funcionan. Así, se informan mejor a los asesinos potenciales de la sociedad “civilizada”.
Los políticos han pasado de decir “es imposible que la carne de las vacas locas llegue al mercado”, a soltar cosas como “Yo creo que es poco probable que la carne enferma llegue a las tiendas”. ¿”Yo creo”? ¿”Es poco probable”?
A mí, todo esto me deja perplejo. Sin embargo, parece que para algunos, éstos no son problemas importantes. Hay quienes deciden formar parte de organizaciones como Amnistía Internacional. Y después, lo único que tienen que hacer para sentirse realizados es tocar los bajos al personal: los videojuegos incitan a la violación, las consolas son antieducativas y las revistas sobre juegos incitan al asesinato y el consumo de drogas... Por supuesto, las cavilaciones de estos “altruistas” son lo suficientemente importantes como para que la tele – haciendo gala de su imperturbable rigor periodístico -, les siga la corriente.
Sería bueno que aquellos que nunca han tenido una consola en sus manos y sólo conocen los videojuegos por el Diazepán o la katana del presunto asesino de Murcia supieran que el año pasado estaban a la venta 2800 títulos más. Pero sólo han oído hablar de dos.
Dicen en la tele que jugar a Syphon Filter es poco menos que un delito. Es mejor que dedique mi tiempo a cazar jabalíes, a decirle a mi sobrina que es una fracasada por suspender un examen, a comer hamburguesas al estilo “ruleta rusa” (hasta que me toque la que lleva premio) o a fabricar armas en el garaje con ayuda de un par de planos de venta en kioscos y librerías."
Carlos Robles
Y para compensar haber tardado 6 días en escribir, y celebrar que sólo me quedan 17 días de maldito aparato, éste vídeo de japos que mola un huevo.
On the radio "Stratovarius - Phoenix"