
Dijo un hámster a otro:
- Tío, ¿qué pasa? ¿No piensan cambiarnos o qué?
- Tío, no te quejes, que no ha pasado ni una semana desde la última vez
- ¡Joder, yo quiero ir al aseo y encontrarme una viruta limpia!
- Y eso lo dices tú, que cuando cagas te coges la mierda con la boca y la guardas en tu casa
- Pero es distinto. La mierda es algo que me comí antes
- ¿Y el orín qué es?
- Es diferente. Si te das cuenta, con el tiempo se vuelve como gelatinoso
- Gelatina de limón...
- ¡Tío! ¿No me estarás diciendo que...?
- ¡Qué va! Sólo estaba estableciendo una similitud. De todas formas, ¿qué piensas hacer para remediarlo? No llegas a los 15 centímetros
- Voy a atacarles al corazón
- ¿Cómo?
- Me he dado cuenta de que a pesar de todo les encantan los animales, así que me moriré ante sus ojos para que descubran el terrible error que cometieron
- ¿No lo dirás en serio?
- Aunque mi casa sea de cartón, es más espaciosa que la tuya, y en invierno guarda mejor el calor. Será una buena herencia, hermano
- Pues mira, ahí viene uno. Te animaré desde mi herencia
- Me colocaré en una pose dramática y dejaré de respirar. Hasta siempre
- ...
- ...
- ...
- ...
- ...
- Mierda, no puedo evitar respirar. Déjame entrar, que ya he hecho bastante el ridículo.
- No
- Tío, una herencia es cuando el que tiene el bien muere. No he muerto, así que...
- Tienes mi casa ahí enfrente. ¿Qué más te da?
- ¡Es que es de plástico, y es más pequeña!
- Mejor para ti, es más resistente. Te puedes mear dentro y no se deshace
- ¡Qué cabrón que eres! Cada vez te falta más oreja. Yo sólo digo eso.
- Vale, tío
On the radio "Shivaree - Goodnight Moon"