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Más sexo, por favor

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Hubo un período en mi vida en la que los juegos multijugador eran mi prioridad a la hora de utilizar un ordenador.

Empecé a los 14 años en un ciber, con el Quake II. Por aquel entonces aún existían las pesetas, y perdí muchas de ellas frente a un monitor, pasando buenos ratos con el colega Costa. Fue una época repleta de buenos recuerdos. Incluso mi primera novia salió de aquel ciber, jugando con nosotros al mismo juego.

Mucho tiempo pasó hasta que conseguí mi primer ordenador: un Celeron a 600 mHz, 64 Mb de RAM y tarjeta gráfica de 64 Mb (¿666?). Lo primero que me pillé para tal importante electrodoméstico en materia de multiplayer fue el Quake III Arena, obviamente. Pero mi primera inclusión en los MMORPG, que es de lo que quiero hablar, fue el Diablo 2 (¿¿666 + Diablo??). Vale, ya sé que no es exactamente un MMORPG, que en cada partida no caben más de 8 jugadores, pero fue gracias a Diablo que me metí en este tipo de juegos.

Empecé a buscar juegos de este tipo en Softonic (la página de descargas más conocida por mí por aquel entonces. Aunque ya existía el eDonkey, mis 56k no daban para mucho), y encontré el Argentum Online, un verdadero MMORPG, con unos gráficos tope cutres, una jugabilidad horrible, una comunidad llena de sudacas y un tráfico de datos saturado, pero tenía su punto. Era lo más parecido al rol que había jugado jamás (rol de verdad, no rol japonés. Eso es otra historia).

Tras mucho tiempo, me lo dejé y seguí buscando, y encontré el famosísimo Ragnarok Online, pero con la pega de que era de pago, y no me lo podía permitir. Pero un día di con la web de un servidor alternativo hispano de Ragnarok. Era gratuito y, claro, me vicié. Se podían hacer donaciones por SMS, pero yo no tenía móvil, así que no doné (soy una mala persona).

Como todo en mi vida, acabé dejándolo y no recuerdo cómo pasé el resto del tiempo hasta la adquisición de mi ordenador actual: un Athlon 3200+ 2 GHz, 1 Gb de RAM y tarjeta gráfica de 128 Mb.

Los últimos meses de vida del viejo ordenador (me refiero a meses antes de comprarme el nuevo, porque a día de hoy aún uso el viejo de vez en cuando) los pasé flipando con capturas del Lineage 2, un juego que no correría nunca en aquella máquina, y el cual es el motivo de este post.

Siempre me pregunté cuántas tías jugarían a este tipo de juegos en comparación con los tíos, sin embargo, me sorprendió que hubieran más personajes femeninos en el juego que masculinos, aunque rápidamente llegué a un par de conclusiones: aquellos personajes eran manejados por salidos o por gente con pasión por el arte erótico.

Bien es verdad que es perfectamente posible que hubiera mujeres jugando (¿tantas?), o bien hombres que no querían jugar con personajes machos. Aunque también es muy cierto que los asiáticos están muy salidos (sobretodo los japoneses. A pesar de que este juego es coreano, no puedo evitar meterlos en el mismo saco), y la mayoría de los personajes femeninos de sus juegos suelen tener el pecho grande y escotado, aderezado con faldas casi inexistentes o pantalones cortísimos y tan ceñidos que casi dejan ver el “camel toe” (ver vídeo).

Cuando lo dejé*, tiempo más tarde encontré un juego en un servidor de pago en fase beta, por lo que sería gratis de momento: el R.O.S.E. Online. Con su estética manga algo más infantil, no había mujeres exuberantes mostrando su poderío, sino niños y niñas que no llegarían a los 12 años. Aún así, podía ver cómo algunos jugadores dejaban a sus personajes sin armadura, cubiertos tan sólo por una especie de pareo que ocultaba lo justo (en las chicas, había dos partes. La superior era más pequeña). Patético...

El último que probé en mi carrera multijugadora masiva fue el Silkroad Online. Aquí los personajes no iban tan descubiertos, ya que según aumenta la calidad de la armadura, cubre más partes del cuerpo (lógico), y el skin de la “ropa interior” era exactamente igual que la armadura de peor calidad del juego, salvo por el decoloramiento que la caracterizaba. Sin embargo, había algo distinto a los anteriores juegos.

Mientras que a los hombres podíamos darles más o menos musculatura (no afectaba para nada a la jugabilidad. Era simple estética), en las mujeres era posible modificar (efectivamente) el tamaño de los pechos. La única pega era que al mismo tiempo también le crecía el culo, pero al entrar, la mitad de los personajes eran mujeres tetudas y culonas.

Reconozco que en todos esos juegos yo tenía personajes hembra (excepto en el Argentum, que era una mierda), pero ni las “desnudaba” ni les otorgaba tallas descomunales (para mí, es más importante la forma que el tamaño), y no era extraño el momento en que venía un tío y me decía “Hi beauty” , me daban consejos sobre cómo jugar mejor con buenas palabras, e incluso me decían qué armadura me quedaba mejor.

Una vez me encontré con una “chica” llamada ImAMan.

Tras todos estos sucesos, dudo si meterme en otro juego de esta clase, no sea que el día de mañana quiera casarme con una elfa.

Miedo me da...



*Edit: Sí, llegué a jugar al Lineage 2

19/03/2007 23:54 Autor: panoman. Permalink. Tema: Pensamientos.

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Autor: tarzanete

Hay a montones de pervertidos en los juegos y quizá así se divierten.

Y bueno, el vídeo ese me he reído bastante XD

Fecha: 25/03/2007 21:44.


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